EL TABASQUEÑO DICE / CAMBIOS

CAMBIOS

Quien en 1964-65 fuera el dirigente del movimiento médico, Alfredo Rustrián Azamar, al presentar una propuesta que garantice la protección de la salud de todos los mexicanos, comentó que hay que terminar con la corrupción en el sector, con la fragmentación del sistema para que la salud sea un derecho vigente para toda la población del país, en cada uno de sus rincones.

Y el Instituto en vía de creación puede ser el mecanismo para lograrlo, pero advirtió que no se está revisando la legislación y la estructura legal existente del sector porque se intenta crear un organismo con funciones de la Secretaría de Salud que es la entidad rectora del ramo, con el doble de presupuesto, descentralizado y con personalidad jurídica propia, cuando debe estar bajo la tutela del ministerio respectivo.

Además se trata de un Instituto que no es, que no tiene la función de investigación clínica ni docente en formación de recursos humanos en Salud, que competiría en funciones con la Secretaría rectora del sector; “recordemos que la Salud no es solo Médicos y medicamentos que sería lo ofrecido por el INSABI, es algo más completo que se relaciona con las múltiples funciones de la SSa como: aspectos de epidemiología, saneamiento, educación en salud, riesgos sanitarios, salud mental, bioética y muchos otros”.

70 millones de mexicanos nos rascamos con nuestras propias uñas para cuidar nuestra salud y actualmente la Comisión Nacional de protección en Salud, vela por la salud de 44 millones de mexicanos, por lo que al desaparecer e incorporarse al INSABI, se crea un vacío en lo que se hizo en los últimos 16 años, para reiniciar algo que se construye desde sus cimientos con el patrimonio o recursos materiales y humanos de la Comisión Nacional de Protección en Salud.

Por ello, propuso en las audiencias públicas sobre salud que la Subsecretaría de Prevención y Promoción en Salud se convierta en la Subsecretaría de Salud para el Bienestar y se encargue dentro de la SSa de lo que pretende hacer el INSABI, así la rectoría de la Salud continuará en la SSa sin el invento de un nuevo organismo.

También, transformar la Comisión Nacional de Protección Social en Salud en: Comisión Nacional de Salud para Bienestar que estaría bajo las órdenes de la Subsecretaría de Salud para el Bienestar, con la ventaja de continuar con los nuevos objetivos y la cobertura para los 70 millones de mexicanos que debe amparar y brindar la óptima atención, con una nueva reingeniería para lograr sus objetivos. Todo queda en manos del legislativo.

Salud, educación, empleo, servicios y demás; destruyeron todo y hay mucho por hacer en México, ¿cómo participas en el cambio?