SOMOCISTAS

Con 500 nicaragüenses asesinados, 700 presos políticos, entre ellos periodistas, miles de exiliados en Costa Rica y Panamá, el gobierno somocista de Daniel Ortega, después de 10 meses pudo incrementar el costo de la seguridad social y una reforma fiscal con mayores impuestos que la sociedad pagará en su conjunto al trasladar esos costos a los productos de consumo básico.

El delito de disolución social que conocimos en México hace 50 años, está vigente en Nicaragua porque el gobierno para evitar protesta reprime toda reunión, manifestación y ejercicio de la libertad de expresión en ese país, donde su capital está tomada por paramilitares sandinistas, peor que los somocistas, para restringir las libertades a los ciudadanos. Nadie puede platicar en la calle.

Miguel Mora y Lucía Pinedo editores de 100% Noticias, donde todas las manifestaciones de la sociedad encontraban eco ante la cerrazón del régimen sandinista, fueron recluidos en el Lecumberri de Nicaragua conocido como “El Chipote” y después enviados a cárceles distintas, acusados de “terroristas”; aquí nos acusaban de comunistas. Los peores vicios de México lo copian en Nicaragua y Venezuela, países que reclaman libertad y democracia ahora.