PERFECTOS DESCONOCIDOS, O LA MUERTE DE LA CREATIVIDAD MEXICANA.

En verdad, ¿Qué tiene que hacer un espectador del cine mexicano para ver una digna película? Muchos de inmediato responderán, ir a la cineteca, otros dirán, es simple prende Netflix y mira Roma, pero cual numeroso es nuestro cine, y cuantas de las películas que se producen año con año rayan en el cine que vale la pena considerar séptimo arte, yo tengo por regla, a pesar de salir muy decepcionado constantemente, apoyar el cine nacional, asistir a las salas y pagar mi boleto en taquilla. En pasados días siguió la constante de decepciones, pues me topé con la pérdida de tiempo llamada Perfectos desconocidos.

Una comedia ligera, demasiado, que pretende como primicia, asustar a los infieles con el uso que le dan a sus dispositivos móviles, como si la grotesca sección de Badabum no fuera suficiente, nos presentan una hora y media de falsa tensión, de innecesaria burla social y de retraso evolutivo, pues este cine piensa que en México no se tienen espectadores exigentes, espectadores conscientes de lo que ven y peor aún, espectadores que notan la evidencia de que la primer versión de “Perfectos desconocidos”, española e igual de aburrida está en Netflix.

¿Cómo es que Manolo Caro se hace llamar director? Cuando es evidente que copio toda la película anterior, no es posible que nos pongamos a copiar la basura de otros. ¿En que momento nos convertimos en los videos virales de India que exhibe lo más retrograda de su cultura? Las actuaciones débiles, sin relevancia, con nombres de mediano pelo, que juegan a ser las grandes menciones en cartelera, si acaso y siendo muy benevolente Bruno y su apellido Bichir lo ayuda a salir menos raspado.

Este fiasco me llevo a checar como es que el gobierno apoya al cine, será que en verdad el apoyo es suficiente y me hizo escandalizar mucho más. Pues pude notar casos como que “No se aceptan devoluciones”, esa comedia chantajista protagonizada por Eugenio Derbez (Y que por cierto también es una copia de una anterior), recibió de nuestros impuestos la jugosa suma de diez millones de pesos, ¿Será que en verdad a los mexicanos nos hace falta que nos representen así, y que además nos cueste tanto? Una de las máximas del arte es que tiene que ser creativo, pero si solo copiamos, el arte mexicano está destinado a morir, les dejo la lista para que vean en que cine se ha gastado nuestros impuestos, algunos (muy pocos) valen la pena, lo demás tristemente, algunos no llegan a las salas y otros no llegan ni a su realización.

https://www.imcine.gob.mx/estimulos-y-apoyos/fidecine